Los obreros del futuro

Una vez mas desde BlogFutura me decido a establecer mi punto de vista respecto al futuro del planeta y hoy hablamos de la robótica en el mundo laboral. En este ámbito existen diferentes maneras de ver la cosas, uno sería desde el punto de vista de los trabajadores ( lo grandes perjudicados) y el otro desde la visión del empresario, en este caso los grande beneficiarios de esta causa.

Actualmente existen miles de modelos de robots en todo el planeta y en muchos casos estos robots son capaces de sustituir a las persona en ciertos trabajos, ocupando así una vacante de empleo. Pienso que en un futuro todos estaremos en casa o donde sea, y desde allí controlaremos nuestros robots para que realizaran un oficio, por ejemplo, yo tendría un robot cocinero. En Japón están como locos por estas máquinas y fabrican androides con la exacta forma humana, como en la chica/máquina de la foto de la izquierda.

En Inglaterra ya existe un restaurante automatizado por robots, todo acero y circuitos. Supongo que sus dueños pagarán muchos euros en electricidad, pero eso si, seguro que ahorran mucho mas en nóminas si tuvieran a personas trabajando. Además un robot no tiene vacaciones, no tiene problemas de actitud, se llevan bien con todos y nunca se da de baja laboral, un chollo ¿ no?, solo unas revisiones trimestrales, tener todo bien limpio y llevar bien las cuentas.
Existen robots soldadores y robots que hacen las tareas de casa, en realidad el abanico es muy extenso, quizás alguna vez hemos visto un robot desactivando una bomba en vez de un artificiero especialista en desactivar bombas o el típico robot posandose en la luna.

De todos modos la idea de los robots no me llega a convencer, creo que el ser humano necesita ser activo y estar trabajando siempre en algo, los robot solo disminuirían nuestras capacidades y relentizarían nuestro desarrollo. Socialmente las personas suelen actuar bien ante ellos, pero como he leído en Wikipedia existe un miedo general por acabar viviendo en un mundo dominado por androides.